que habían levantado esas mismas paredes hacía un siglo.
¿Te gustaría que entre el abuelo y el nieto o prefieres añadir un toque de realismo mágico a la historia?
La Navidad en la Granja "Los Olivos" no se anunciaba con luces de neón ni centros comerciales, sino con el aroma a leña fresca y el cambio de ritmo en el corral.
Cuando el ternero finalmente se puso de pie, tambaleante pero fuerte, Mateo y Lucas regresaron a casa. La mesa estaba servida con: horneado esa misma tarde. Sidra de manzana elaborada con la cosecha del otoño.